Desafortunadamente, estar embarazada a menudo implica no poder dormir. Casi dos de cada tres mujeres experimentan trastornos del sueño durante el embarazo. Se quedan despiertas por la noche con acidez estomacal, no pueden dormir del todo por dolor en las articulaciones y retención de líquidos, o se despiertan con los movimientos del bebé.

¿Y después del parto? Muchas mujeres se despiertan por la noche porque necesitan alimentar o sostener al bebé. O simplemente para comprobar que todos siguen ahí. A veces, los importantes cambios hormonales tras el parto también pueden provocar dificultades para conciliar el sueño y mantenerlo, al igual que las ganas frecuentes de orinar durante los primeros días.

Todo esto es completamente normal y, por lo general, solo cansado, pero no motivo de preocupación. Sin embargo, muchas mujeres notan que su sínfisis púbica les duele mucho más por la noche que durante el día, que sus pezones están mucho más sensibles al amamantar en la oscuridad y que los desafíos del día se vuelven prácticamente insuperables por la noche. Y te lo decimos: ¡no te lo imaginas, es totalmente cierto!

Muchas personas son particularmente sensibles al dolor nocturno, incluidas las madres durante el embarazo y el posparto. Esto tiene causas físicas, ya que se liberan menos endorfinas u opioides propios del cuerpo en el cerebro durante la noche. Dado que estas sustancias son responsables de la intensidad con la que se percibe el dolor en los centros del dolor, el dolor es especialmente intenso cuando no se encuentran fácilmente disponibles.

¿Y qué hay de los pensamientos acelerados y la ansiedad? Lamentablemente, las investigaciones sobre la conexión entre los niveles hormonales nocturnos y los pensamientos depresivos y ansiosos no han arrojado resultados concluyentes. Sin embargo, la psicología nos dice que la soledad y la reducción de la actividad nocturna están estrechamente relacionadas con los pensamientos acelerados y las preocupaciones intensas. Durante el día, estás activo y puedes distraerte, pero por la noche eso no es posible, y tus pensamientos se descontrolan.

¿Y qué puedes hacer realmente? A veces ayuda saber que otras mujeres comparten tus sentimientos y que al principio les resulta especialmente difícil amamantar por la noche, además de lidiar con las preocupaciones. Para contrarrestar estas preocupaciones, aquí tienes algunas ideas para ayudarte a contrarrestar la ansiedad nocturna:

Levántate. Si te das cuenta de que no puedes volver a dormirte, sal de la cama. Enciende una luz tenue y acurrúcate en algún lugar con una bebida caliente.

Escríbelo. Escribir tus preocupaciones por la noche para el día siguiente puede hacer maravillas. Te librarás de ellas y podrás prometerte a ti mismo que ningún pensamiento se perderá.

Respira. Sí, sabemos que suena a cliché. Pero unas cuantas respiraciones profundas calman el sistema nervioso y pueden relajar la mente y todo el cuerpo.

Dr. Lea-Sophie Borgmann

Aplicación posparto

La app posparto de The Weeks es tu recurso para el posparto. Con tutoriales de preparación, información diaria tras el parto, registro de contracciones y lactancia, y listas de verificación prácticas, te acompañamos durante el periodo inicial tras el parto.