Extraer leche materna es genial y, a la vez, agotador para muchas mujeres. Genial porque les da libertad o garantiza que su bebé reciba leche materna incluso si la lactancia materna no funciona. Agotador porque requiere práctica y, a veces, puede llevar mucho tiempo. Como estas semanas te apoyan en todos tus planes, aventuras e ideas sobre el embarazo, el parto y el posparto, aquí tienes nuestros cinco mejores consejos para extraer leche y complementar después del parto.
1 | El dispositivo adecuado
Extraer leche no es solo extraerla: existen diferentes técnicas para extraer leche del pecho. Aquí tienes una lista:
#Exprimir con las manos: sale poca leche, lleva mucho tiempo pero no resulta extraño.
# Con un extractor manual: se obtiene poca o mediana leche, tarda más, hay sensación de succión del extractor.
# Con un extractor eléctrico* - se obtiene bastante leche, sale relativamente rápido, sensación de succión fuerte, lo que puede resultar extraño sobre todo al principio.
Para las mujeres que amamantan, los extractores de leche al vacío también son útiles. Estos recogen la leche que fluye del pecho que no se está usando. ¡Recolección de leche sin usar las manos!
Los extractores eléctricos están disponibles en tamaños pequeños para autocompra y en tamaños más grandes, incluyendo extractores dobles, para alquilar en farmacias. Para estos últimos, solo necesita una receta médica y puede llevarse un extractor doble a casa.
2 | La tecnología de la bomba
Si planea extraerse leche exclusivamente y no amamantar, los estudios han demostrado que puede ser beneficioso extraerse leche con mucha frecuencia, especialmente en las primeras etapas, justo después del parto. Básicamente, extraiga leche cuando su bebé mamaría normalmente. Esto crea un estímulo mecánico en el pecho que estimula la producción de leche y regula el suministro.
Tanto si usas un sacaleches manual como eléctrico, el principio es el mismo: colocas el vaso o embudo del sacaleches sobre el pecho y extraes leche varias veces. Se forma un vacío debajo, que succiona y expulsa la leche rítmicamente. La leche termina en un recipiente colector. Y aunque parezca fácil, aprender la técnica correcta de agarre con el sacaleches puede llevar algo de tiempo. ¡Sin estrés!
3 | ¡Oxitocina, bebé!
Para que la leche fluya, el cuerpo necesita liberar oxitocina. Esto no funciona tan bien si intentas extraerte leche mientras estás tensa. Así que, déjame decirte esto desde el principio: es bastante normal que al principio casi no salga leche y que pase un tiempo antes de que empiece a fluir, es decir, hasta que se active el reflejo de bajada de la leche. Para liberar la oxitocina, la hormona del vínculo, necesitas relajación y afecto, algo que no es tan fácil, sobre todo en muchas situaciones en las que las madres tienen que extraerse leche.
Cosas que pueden ayudar: un lugar acogedor, un poco de paz y tranquilidad, una compresa tibia en el pecho, un masaje suave en el pecho, una foto de tu bebé o de tu propio bebé y compasión por ti misma. <3
PD: Los sacaleches eléctricos suelen tener un modo de estimulación además del modo de extracción. Esto también puede ayudar a estimular el reflejo de eyección de leche, ya que succiona el pezón rápidamente y con baja intensidad, tal como lo harían los bebés al agarrarse.
4 | Una vez que llega la leche: almacenamiento adecuado
La leche materna extraída se conserva de seis a ocho horas en biberones cerrados, bolsas para leche materna o bolsas para congelar sin refrigeración. En el refrigerador, a menos de +5 °C (¡revisa la temperatura!), se conserva un máximo de tres días. El lugar más frío es el fondo del refrigerador; por lo tanto, la puerta no es el mejor lugar para guardarla.
La leche materna también se puede congelar. Se conserva hasta seis meses a una temperatura de entre -18° y -22° Celsius. Tras descongelarla, debe guardarse en el refrigerador y consumirse en un día. El microondas y la leche materna no se llevan bien; es mejor descongelarla y calentarla bajo agua tibia corriente.
5 | Bombas manos libres para aún más libertad
Si extraes leche con regularidad y en grandes cantidades, puede que valga la pena invertir en un extractor inalámbrico. Algunos modelos son tan pequeños que se quedan dentro del sujetador, mientras que otros se pueden fijar con bandas especiales o simplemente haciendo agujeros a la altura de los pezones en un sujetador viejo y fijando el/los extractor(es) a ellos. De esta manera, durante las muchas horas que pasas extrayendo leche cada día, al menos puedes usar las manos y moverte: ¡una gran ventaja!







































































