Una de las funciones clave del cuerpo durante el posparto es el sangrado posparto. Este término médico, también conocido como loquios, describe el paso de sangre y tejido después del parto en forma de flujo.
El papel de la placenta durante el embarazo
Durante el embarazo, tu cuerpo desarrolla un nuevo órgano que crece en el interior del útero: la placenta. Aquí, tu torrente sanguíneo y el sistema circulatorio de tu bebé se unen, pero están separados por la llamada "barrera placentaria". El bebé está conectado a la placenta a través del cordón umbilical. La placenta actúa como filtro, asegurando que el oxígeno y los nutrientes esenciales pasen de tu torrente sanguíneo al de tu bebé, mientras que los desechos permanecen en tu sangre.
Tras el parto, la placenta ya no es necesaria y se expulsa mediante fuertes contracciones. Esto deja una gran herida en el útero. Las contracciones posteriores ayudan a cerrar los grandes vasos sanguíneos y a reducir la herida. Los loquios (sangrado posparto) se originan en esta herida y también incluyen el desprendimiento del revestimiento uterino, restos de vérnix caseosa y el saco amniótico. Inicialmente, los loquios son de color rojo brillante y suelen contener coágulos de sangre. Con el tiempo, el flujo se vuelve más amarillento, hasta llegar a ser casi transparente.
Duración y fases del sangrado posparto
La duración del sangrado posparto varía de una mujer a otra y puede durar entre dos y seis semanas, a veces más. Durante este tiempo, el sangrado suele pasar por cuatro fases:
Loquios rojos: Más abundantes que la menstruación, líquidos y de color rojo brillante. Puede haber coágulos de sangre oscuros. Esta fase dura un máximo de 7 días.
Loquios fuscos: Parduscos y más débiles que antes. Comienza alrededor del tercer o séptimo día.
Loquios flavos: Amarillentos y viscosos. Su intensidad disminuye significativamente. Comienza alrededor del día 12-14.
Loquios alba: Blanquecinos y acuosos, muy tenues hacia el final. Comienzan alrededor del día 17-21.
Estas fases pueden integrarse fluidamente y alternarse, lo que proporciona una pauta general. En total, perderás unos 500 mililitros de sangre y otros líquidos durante el posparto; te recordamos que pierdes un promedio de entre 50 y 80 mililitros de sangre durante la menstruación.
olor a sangrado posparto
Algunas mujeres informan que el sangrado posparto tiene un olor leve o dulzón, similar al sangrado menstrual. Esto suele ser inofensivo. Sin embargo, si nota un olor fuerte, fétido o penetrante, podría indicar una infección y debería ser examinada por una matrona o ginecólogo posparto.
Las infecciones pueden surgir por lesiones en el parto o por el cambio poco frecuente de toallas sanitarias posparto. Los loquios (sangrado posparto) contienen gérmenes que se acumulan al pasar por los órganos, especialmente la vagina. Por lo tanto, es importante cambiar las toallas sanitarias tibias y húmedas con regularidad para minimizar el riesgo de infección. Muchos ginecólogos y matronas también desaconsejan el baño, ya que los gérmenes pueden ascender más fácilmente al útero.
Coágulos sanguíneos y retención hemorrágica posparto
Durante el posparto, el reposo prolongado en cama puede provocar la acumulación y coagulación de sangre en la vagina. Esta sangre puede salir al ponerse de pie, lo cual es normal. Sin embargo, a veces, los loquios pueden obstruirse, una afección conocida como hemorragia posparto o retención loquial. En estos casos, la medicación o los masajes pueden ayudar a restablecer el flujo. En raras ocasiones, puede ser necesario un legrado (D&C).
Queremos destacar que, en la mayoría de los casos, el sangrado posparto transcurre sin mayores complicaciones y suele durar entre dos y seis semanas. Al principio, es abundante y sanguinolento, pero gradualmente se vuelve más ligero, más líquido y menos coloreado. Siempre que el sangrado posparto no presente un olor extremadamente desagradable ni un sangrado abundante, no suele ser motivo de preocupación.
Conclusión
El sangrado posparto es una parte natural del período posparto y es señal de que tu cuerpo se está recuperando. Presta atención a tu cuerpo y consulta siempre con tu matrona o ginecólogo posparto si tienes alguna inquietud o molestia. Recuerda que las toallas sanitarias posparto adecuadas pueden brindar comodidad e higiene.







































































